viernes, 22 de julio de 2011
De la pena que me da, no se ni que titulo ponerle
http://www.youtube.com/watch?v=gPTC4XlYm2s
Un abrazo
P.D Sigo en Buenos Aires y genial, a ver si en unos dias escribo, que ahora tengo partido con unos pacos de 40 tacos que conoci entre cervezas. No se si me pondran de 6 o de 5, estos argentinos estrategicos!!!
sábado, 16 de julio de 2011
Al otro lado del Río
De nuevo las atrapadas. ¿Y ahora que hago? hacía mal día, empezaba a llover, pero estaba con fuerzas. Había la opción de tomar un autobús hasta la frontera, cruzar a pie y tomar tren hasta Buenos Aires. Yo quería hacer esa, sobretodo por cumplir uno de mis sueños que es viajar en un tren sudamericano, pero me dijeron que en la frontera no había tren.
Aquí está mi amigo Fritus!!
Se enganchó a mi cuando estaba en un parque sentado y después me acompañó durante todo el trayecto. Fue la primera vez que "tenía" perro, y es la mejor forma de poder ir hablando en voz alta por la calle y no parecer un loco, a pesar de decir estupideces sin sentido.
Y por último, cruzar el Río de la Plata en Catamarán, lo que aproveché para homenajear a
la familia que viajó a Croacia. Me daba la sensación que mientras yo fumaba el cigarrillo en cubierta, los demás estabais dentro, jugando a cartas o durmiendo, y que íbamos hacia la isla de Mjet o de Hvar...
Y para terminar un clásico. Una parte de la ciudad de Montevideo es una península pegada por la parte este, así que por cojones había que poder encontrar una linda puesta de sol, y así fue...
martes, 12 de julio de 2011
Relatos cortos de Montevideo (Perdón por la chapa)
Salí de casa porque se me caía encima, pero no sabía ni a donde ir ni que hacer, ni que pensar ni si este viaje estaba siendo una linda navegación o un camino hacia el naufragio. Había pasado la tarde entera el hostel, lavando ropa, cocinando, leyendo, no quería salir. Hoy por la mañana me habían robado.
Tras comprar un paquete de tabaco y una botella de 200ml de whisky con forma de petaca sigo deambulando por las calles de Montevideo, con la mirada perdida en el suelo, sin fuerzas ni motivación para levantarla. Me sentía como aquella persona mayor que ha perdido todo, sin alicientes para seguir, perdida en la bebida, y eso me hundía más, pero creía necesitar ese whisky. Poco me había importado la pérdida material de esa mañana, pero sí había sido un golpe moral duro. Llevo casi un año en este continente, del que ya conozco sus problemas y los problemas que uno puede tener, pero no los había experimentado, y ya se sabe que la práctica es muy diferente, a veces demasiado, a la teoría.
Llego a la plaza de la independencia. Necesito un lugar amplio, espacioso, necesito sentir que mi alma aún tiene por donde andar. Poco o nada me importa deambular a paso lento por las calles y atraer la atención de otros caminantes que me miran con cierta incertidumbre. Me detengo en frente de de una gran estatua. Levanto la cabeza y así pasan los minutos. Cuando me doy cuenta, veo que no pienso en nada, simplemente sigo triste, perdido, vacío. 120 pesos habían pasado a otras manos, apenas 5 euros, y en algún momento había sufrido por la cámara de fotos, pero seguía conmigo.
Intento hacer algo mas que nada, así que armo un cigarrillo, a paso lento, al mismo ritmo que funcionaba todo en mí hoy. Lo prendo y tras darle algunas caladas me separo a un banco, trato de esconderme. Eran dos chicos, ninguno de ellos alcanzaba la mayoría de edad. Yo estaba disfrutando de la mañana soleada, sentado en frente del mar, leyendo mi nuevo libro de Oneti, "Los Adioses". En cuanto se acercaron a mi ya no me gustó mucho, así que agarré la mochila, de forma disimulada, y volví la mirada al libro, aunque aquello solo fuera un intento de normalizar la situación. El más bajito, y sucio, se sienta a mi lado, muy cerca de mí, cada vez más. Al otro no puedo verlo. En ese instante podría y debría haberme levantado y largado.
Casualmente hoy había recordado que un amigo me pasó un disco que era una fusión de chill-out y ópera, que me acompañó durante lo que parecía ser un naufragio en plena plaza de la Independencia. Todo tomaba tintes muy catastrofistas. El chaval se interesó por lo que leía, pero él, a sus 16 años no sabía hacerlo, o por lo menos eso me dijo, y me pidió que le leyera. No era muy buen libro para aprender y escuchar, pero en aquel momento no sabía o no quería imaginar que a él le importaba un pepino lo que el gringo le leira. Al pasar de página me mira. Estaba sucio, vestía pantalón de chándal roto y una cazadora plumón negra vieja, nada debajo. "¿Te han robado alguna vez?" - me pregunta mirandome fijamente a la cara. Le respondo medio incrédulo que una única vez, que mi país es mas tranquilo. Él me dice que ha estado tres años en prisión por matar a un tío. Yo simplemente agacho la cabeza, intimidado por la situación. Le pide a su socio que se acerque a oír lo que su amigo el gringo estúpido les leía. En ese instante podría y debría haberme levantado y largado.
El cigarro me sabe a gloria aunque no esconde mi estado de ánimo, quizás hasta lo empeora, pues al caer al suelo se acababa todo lo que tenía ganas de hacer. Sigo leyendo el libro en voz alta. Me esfuerzo por intentar que puedan entender alguna cosa, descarto las palabras inglesas, las complejas y añado signos de puntuación, que iluso. Hasta el momento en que el niñato decide que el juego llega a la recta final. "Tenés una moneda?" aquí debería haberle dicho que no, pero ya empezaba a tener prisa por que se largaran y me dejaran tranquilo, pero cometí el error de abrir el bolso y darle 10 pesos.
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Martes 12 de julio:
- ¿Conocés San Pedro?
- No, no me suena
- Pues allí hay una carcel de alta seguridad. Yo estuve 2 años allá, y te juro que no vuelvo
Así comenzaba la nueva historia de hoy. Eran las 8 de la noche. Yo había llegado a la plaza de la Intendencia de Montevideo antes de las 7. Hay una pantalla gigante con todo esto de la copa America y hoy jugaba Uruguay. Yo creía que era a las 7. Resulta que jugava a las 10. En eso de confirmar la hora me siento con una chica a conversar, y en seguida llega nuestro protagonista, trayendo algo de beber, un porrillo, y una nueva gran historia.
- Yo ya estuve preso un tiempo, y cuando estaba allá no me llamaban por mi nombre, sino por ser el hijo de. Mi viejo se pasó la vida entrando y saliendo de allá, hasta que se lo cargaron. Robaban camiones, y mas de una vez se cargó a algún tipo. Todos acaban igual, y yo no quiero ser un miserble toda la vida. Empecé a trabajar y nos fuimos a un asentamiento a las afueras de Montevideo, con mi esposa y mi hijo. Allí vivíamos entre plásticos, pero yo empecé a construir una choza para mi familia. Yo no quiero que mis hijos sean unos mierdas, yo lo seré siempre, pero mis hijos van a ser gente decente.
El tio era harto expresivo, se movía sin parar. Vestía chandal desgastado y gorro para el frío, pero su aspecto era bueno. Iba y venia, compraba los cigarros a granel.
- Mi mujer y mi hijo también están muertos. Se mataron en un acidente de moto. Se llamaba Anthony (y me muestra su tatuaje en el brazo con la letra A). Es lo único que me queda de él, un puto tatuaje. Y ahora no tengo nada, nada mas que a Laurita (señalando a la chica con la que había empezado a conversar). Ella es increíble, no es ni la mas guapa, ni tiene el mejor cuerpo ni nada de eso, pero por dentro... (y se toca el corazón y pone esa cara de sentir lo que está diciendo, además hablaba alto, así que había atraído la atención de alguno que otro por allí). Pero yo no la merezco, no le puedo dar nada bueno.
Así de repente empieza el partido y dejamos de conversar. Se sienta y se abraza a Laurita, se besan y vemos el partido entre la multitud uruguaya que abarrotaba la plaza. Él se levanta de nuevo y trae vino para todos, y me ordena trabajar de nuevo.
En el medio tiempo, me pregunta sobre mi, y en cuanto respondo que soy español, me corta para intervenir.
(Se mete el dedo en la garganta, queriendo llegar lo mas profundo posible, y con la otra mano señala la zona del hígado). Yo ya estuve en España, llevaba LSD, cocaína. Las llevaba en el esófago (una pequeña contradicción entre palabras y gestos, pero comprensible). En aquella epoca lo tenía todo, o eso creía. Me paseaba por Marbella, en carros buenos de los tipos de allí. Tenía para vivir, beber, drogas, lo que quisiera. Pero todo aquello, mira como me ha dejado, sin nada, no tengo nada, pero no robo, me busco la vida. Quien no come es porque no quiere comer. Si solo tengo 10 pesos no los gasto en marihuana o alcohol, como, lo gasto en comida. Tengo lo que necesito. Lo malo de caer es cuando lo haces desde muy arriba, yo no necesito estar demasiado elevado.
Empieza el segundo tiempo y se sienta de nuevo con Laurita. A todo esto había otro paco entre nosotros. Llevaba una bolsa vieja, ya casi sin pintura, y se tapaba con una gabardina larga y que parecía bien calentita. Tenía 62 años, y era un paco de puta madre. Pasamos todo el segundo tiempo charlando, solo parando cuando Forlán estaba cerca de meterla.
- Yo fui boxeador. Viajé por Uruguay, Argentna, Peru, Paraguay, Chile. Empecé en el 64 hasta el 81. Gané mi plata pero me la gasté casi toda en... (y hace el típico gesto de empinar el codo) y mujeres. Ahora estoy esperando una ayuda de la asociacion de boxeadores para los que nos retiramos y con eso ya me sobra. (Vivía bajo techo, solo, habia tenido una novia, pero tampoco era muy trascendntal en nuestra charla distendida de amigos).
Era un tipo super tranquilo y que me preguntaba muchas cosas sobre mi, sobre el viaje, y chocábamos de manos cada vez que decíamos algo y nos gustaba lo que oíamos. Yo llevaba una pequeña botella de whisky (la de ayer, sin abrir) y pegamos unos tragos. Un grande, muy grande.
Estas historias y muchas mas pueden oirse en horas, pocas horas, a veces en minutos, y te las cuentan con una naturalidad que asusta, pero oirlas es todo una lección que vale la pena escuchar. Hoy ya ha vuelto a ser un gran día, con su paseo matinal, asado en el hostel y charlas de noches. Por cierto, otra pequeña anecdota que la dejaremos en graciosa. Quería conocer la biblioteca de Montevideo, que dicen vale la pena. Cuando esoy cerca, me aproximo a una chica que fuma su cigarrillo con la intención de simplemente preguntar la ubicación exacta. Cuando me ve ir hacia ella se levanta (y aun le queda medio cigarro, así que no me engaña) con la intención de evitarme. Voy hacia ella y le hablo, forzandola a que se pare. Simplemente le pregunto por la biblioteca, y ella, amablemente y tranquila, me responde y vuelve a su sitio a terminar el cigarro. No me jodas!! no sabía que era tan feo. Me afeité y me corté el pelo hace dos días, antes de tomar baño. Vestía un puto jersei y un tejano y calzaba bambas... no sé, pero bueno, el problema lo tiene ella más que yo, no???
P.D: Pero que bé Heavy, com m'agrada que ja siguis aqui amb nosaltres, molt guapos els posts i felicitats per la feina, quin gran equip!
Manos a la obra!
viernes, 8 de julio de 2011
Noticias Ecuatas!
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This is my first attempt to share this blog with the people I meet during the Erasmus… so please, be kind with all the mistakes of the translation!
Hi again Pacos and Pacas!
After two weeks in Ecuador, it is time to update the blog with a post from an old collaborator. It is not an easy task to post taking into account the level Barrulas is giving to the blog…. anyway, I’ll do my best. First of all, congrats to barru for his trip and thank you for sharing it with us!
To put into situation to the newcomers, this year I am with Anxo andAdriana in Ecuador, following a project about providing internet to 2 rural schools and a university based on radio links. The people here are so kind and friendly that laughs and peace are driving our trip… so nothing to complain!
I arrived to Guayaquil on the June 27th, without luggage and with a very hot weather, ad business to Lucho (Henry’s brother) and his family, since they had to cope with my personal smell of 3 days sweating… After some days, Anxo and Adri arrived, and we all went to Guaranda, base camp of the project. Here you have some pics of the town.
The firsts days were really “de tranquis” (= very calm), like always in south America, so we went to our apartment, went shopping, and working at the university a bit. During the first week we have been configuring the antennas, ruters, and all the “mandanga” (=stuff )…. But at night, Pato, Vladi, Cristofer and co. have taken us to drink ecuatorian beer and “Pájaro azul”…. With whom you get a pinful “chuchaki” (=hangover) the day after. We are lucky that our new friends are expertise in this field, so they know what to eat the hangover day to feel better… a nice “encebollado” or “hornado de chimbo” is the solution. To sum up… we feel like at home!
But as you can imagine, cooperation is a hard task, so not everything is partying, eating and laughing… we have to work hard as well, climbing to the hills, take a look to the antennas (enjoying the incredible landscape…). The university has led us a nice “carro” (=car) to to the fieldwork, a very nice pick-up to go all around!Here you have some pics of the landscape from the hills… we are so high (about 3000 m.) that even the pigs are breathless!
Anyway, there is nothing difficult for us, so here you have the prove that we finally arrived to the summit!
I hope I will not last too much to write again, although translating this is quite hard for my brain… too much time without using the language of Shakespeare! hehehe.
PS: The one hairless next to the guy and the girls in the summit its me... so don't be too much surprised with my new haircut!
